Estrategias de desarrollo económico  

¿Si no yo quién; si no hoy cuándo?

El tiempo es precioso, pero la verdad

 es más preciosa que el tiempo.

Disraeli

Ya he mencionado en la sección 1.1,  que los medios humanos: La libertad, la voluntad y la inteligencia, son elementos integradores para labrar nuestra verdadera identidad. He dedicado tiempo para tener claro cuál de estos tres aspectos es el más importante y  llegué la conclusión que no debo perder tiempo en esta búsqueda, porque el uso de cualquiera de los atributos en forma independiente, carecería de fuerza y no me serviría en nada para tomar decisiones en mi desarrollo. La vida es tan limitada, que en lo trascendental de ella, nada más que tu, tienes la libertad de decidir sobre cuándo hacer o dejar de hacer las cosas, en esta decisión deberás hacer uso de tu inteligencia. La libertad te la otorgó Dios y deberás usarla con responsabilidad y esto te dará la fuerza para la toma de decisiones. Aquí se requiere que manejes adecuadamente tu voluntad, porque sin ella, el arbitraje se hará tedioso y en ocasiones, imposible. Recuerda: Tu y nadie más que tu, eres el responsable de tu vida, hoy.

Hace muchos años llegó a la ciudad donde vivo Ana María Rabatte y ofreció una charla (así le gustaba nombrar a sus conferencias). Al declamar un poema de su propia inspiración que se titula “En vida hermano, en vida”; me permití un momento de reflexión y decidí aprovechar la oportunidad que nos da Dios de estar en este mundo y mi enfoque hacia la vida empezó a cambiar. He aquí el poema:

 

Si quieres hacer feliz

a aquel a quien más amas,

díselo hoy, no esperes a mañana,

en vida hermano, en vida…

Si deseas dar una flor

no la mandes a la tumba,

hoy con amor debes darla,

en vida hermano, en vida

Si deseas mostrar tu amor

a quien comparte tu casa,

al amigo, cerca o lejos,

en vida hermano, en vida…

No esperes que mueran

tus amigos para amarlos,

y hacerles sentir un afecto,

en vida hermano, en vida.

Tu serás muy feliz

si enseñas a ser felices,

a todos los que conozcas

en vida hermano, en vida…

No visites panteones

ni llenes tumbas de flores

llena de amor los corazones,

en vida hermano, en vida.

 

 

Utiliza adecuadamente tu tiempo

Vacía tu dinero en tu mente

Y luego tu mente llenará tus bolsillos.

Benjamín Franklin

Alguien dijo: Se puede perder la riqueza y también la salud, pero con dedicación y trabajo podrán recuperarse, sin embargo: ¿Quién conoce a alguien que haya recuperado una hora perdida? El tiempo es un recurso ilimitado por igual para todos: 24 horas por día ó 60 minutos por hora; ni uno más ni uno menos. El tiempo para algunas personas parece transcurrir lentamente, para otras rápidamente. Es el recurso que unos aprovechan, mientras que otros desperdician impunemente.  Para un niño de un año; ese año es toda su vida. Para un adolescente de 17 años, un año es una 1/17 parte de su vida. Un hombre de 40 años, un año es 1/40 parte de su vida. Para una persona de la tercera edad de 85 años, un año es 1/85 parte de su vida. Esta idea, nos lleva, a sentir que un año es relativamente más pequeño para un adulto que para un niño, por la proporción que significa en su vida. Recuerda cuando estabas en la primaria y esperabas tu nuevo cumpleaños; pasaba muchísimo tiempo (relativamente); ahora recuerda con qué velocidad pasa el tiempo.

¿Es el tiempo en sí diferente para cada persona? 

No.  La diferencia está en la idea y comportamiento que cada uno de nosotros tiene y aplica ante ese recurso. Quienes lo aprovechan son aquellos que lo han entendido como recurso limitado, al modificar su forma de pensar y actuar, siendo más eficientes y efectivos en un mismo intervalo de tiempo; una forma de ser diferente para quienes viven “haciendo tiempo”. En ese grupo también están los hombres de gran talento y sorprendente inteligencia, que aunque tienen otras capacidades y habilidades, no saben utilizar su tiempo, ese recurso limitado. Un sabio platicó de un hombre que le pidió a Dios que le aligerase los eventos más importantes de su vida, Dios le entrega un carrete de hilo con un número limitado de nudos y le dice: Ésta es tu vida, y cada uno de los eventos más importantes, son los nudos. El hombre, como deseaba vivir plenamente, terminaba de disfrutar un evento importante en su vida y jalaba el carrete para que el próximo evento llegara pronto. La vida se le acabó en un santiamén.

 

Toma con madurez los asuntos de dinero

A mayor poder, mayor prudencia.

Anónimo

Seamos sinceros. La mayoría de las personas que se enredan cuando manejan asuntos de dinero es por falta de responsabilidad a hacia ello. El problema es que gastan más de lo que ganan. La solución del conflicto no es nada fácil. Cuando se está inmerso dentro de un mar de deudas, parece imposible nadar para salir de nuevo a la superficie. Cuando se enmaraña la situación tan complicadamente; el temor, la culpa y los resentimientos de inseguridad tienden a dificultarnos todo pensamiento y acción. Culpamos a todos, menos a nosotros de nuestros problemas financieros y esto nos lleva a estar dentro de un juego peligroso.

Aristóteles dijo: Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciéndolo. El mejor plan para liquidar tus deudas y poner en orden tu vida financiera será aquel que descubrirás por sí solo al hacerlo. Solamente tienes que tomar las cosas con calma reconociendo que únicamente tu y sólo tu eres el responsable de lo que pasa.

Comprométete a ti mismo en llevar las riendas del asunto y con decisión piensa en ello y toma riesgos para tener respuestas que te ayudarán a salir de este atolladero. Y tal vez esto que ahora puedas estar pasando, te sirva de experiencia para tus futuras decisiones y pienses dos veces que hacer con tu dinero y con lo que todavía no tienes.

 

Establece límites financieros

 

Siempre vaya hasta donde su vista alcance;

Cuando llegue ahí, siempre podrá ir más adelante.

Zig Ziglar

A como van las cosas dentro de la cultura de la tarjeta de crédito, la mayoría de la gente no sabe si tiene dinero o no. ¿Cómo es posible? Usualmente no poseen una idea clara del balance de su cuenta bancaria, y ni qué decir de lo que deben. Segundo, jamás elaboran un presupuesto personal o familiar y, si lo llegan a hacer, no se atienen a vivir dentro de los límites considerados.

Así que sin un presupuesto, aunque tengan el dinero en la mano, no se acordarán que la mayor parte de ese dinero ya está destinado a liquidar su tarjeta de crédito y sus deudas, o bien para su sustento, o pensando favorablemente: para incrementar sus ahorros. De modo que siguen gastando como borrachos en parranda y preguntándose por las mañanas por qué les duele tanto la cabeza. Pues es la cruda del remordimiento de haber gastado irresponsablemente, y lo más triste es que ni siquiera pueden disfrutar lo que se han comprado.

Si no tienes un presupuesto, ¿por qué no dedicas un viernes en la noche o un sábado por la mañana a realizar un jueguito de presupuesto? Las reglas son sencillas. Establece un límite financiero y comprométete a vivir dentro de él. Anota los gastos por prioridades y los compromisos de pago de lo que debes. No olvides ahorrar al menos el diez por ciento de tus ingresos.

Siéntate con tu familia, si eres soltero puede hacerlo solo; si eres casado deberás hacerlo con tu esposa(o), sin hijos. Hablar de dinero no tiene necesariamente que ser una tortura. Puede resultar divertido. ¡Atrévete a hacerlo!

 

Liquida tu adeudo

Sé cauto en prometer algo,

porque tendrás que cumplirlo.

Anónimo

Ha llegado el tiempo de detenerte en tu loca carrera y liquida tus adeudos lo más pronto que puedas. Apriétate el cinturón y resuelve cumplir con el deber de sanear tus finanzas:

·          Primero, suma todo lo que debes.

·          Segundo, tienes que sacar la cuenta de las cantidades semanales o mensuales que estás en posibilidades de pagar.

·          Tercero, asegúrate de notificar a tus acreedores y negocia con ellos, para ver si los pagos son adecuados.

·          Cuarto, paga puntualmente.

·          Y quinto, vive por favor dentro de tus posibilidades para que no te metas otra vez en semejantes líos.

Sé que este plan parece muy simplista. Pero es, al fin y al cabo un plan. Y cualquier plan es mejor que ninguno.

 

Ahorra un poco todos los días

 

Si ahorra el diez por ciento de sus ingresos,

habrá dado el primer paso

hacia la riqueza y la prosperidad.

 

George S. Clason

¿Qué porcentaje de tus ingresos ahorras mensualmente? ¿Cuánto dinero tienes en el banco para cubrir tus emergencias? Recuerda la regla básica del ahorro. Necesitas tener en tu cuenta de ahorro por lo menos el equivalente a tres meses de tus ingresos para protegerte de un desastre. Considerando este promedio ¿estás arriba o abajo? O  definitivamente no cuentas con absolutamente nada. Sé que puede resultarte muy difícil ahorrar, especialmente cuando se está endeudado y la necesidad de efectivo parece aumentar día con día, pero a la larga te sorprenderás al ver cuánto dinero puedes ahorrar en el peor de los tiempos si depositas en el banco un diez por ciento de tus ingresos cada mes, con constancia y fidelidad.

 

Comparte con otros

Los buenos modales son el modo feliz de hacer las cosas.

Ralph W. Emerson

Una buena alternativa para salir de deudas es diezmar. Dios está esperando siempre. Él dice: No habéis alimentado a los pobres, dado techo a la viuda y al huérfano ni os habéis preocupado por los oprimidos. En el tercer capítulo de Malaquías, el viejo profeta escucha a Dios decir: ¡Me estáis robando! Cuando la gente le preguntó a Dios, ¿Cómo? Dios replicó: En diezmos y primicias. Cuando hablamos sobre compartir, sobre compasión, no estamos hablando simplemente de donar un porcentaje de nuestras utilidades. Hablamos de una actitud de compasión que afecta todas las cosas que hacemos. En mi experiencia, independientemente de mi condición religiosa, pienso que las personas que comparten generosamente son los que triunfan. Son los que dan afecto y gratitud no importando a quien. A fin de cuentas, cuando la vida termine, la forma como se te recuerde es lo que hace la diferencia y nosotros determinamos esos recuerdos desde el principio.

El propósito de la vida humana, es servir y mostrar compasión y deseo por ayudar a los otros. La mejor porción de la vida de un hombre bueno, son sus pequeños, anónimos, olvidados actos de bondad y amor. Lo importante es compartir sólo por el gusto de hacerlo. La mayoría de nuestros pequeños actos de compartir pasarán sin ser recordados, pero los seguimos haciendo. El acto de compartir, honra a nuestro creador. Da esperanza y ayuda a los más necesitados y un sentido de placer y retroalimentación a nosotros. El hombre debe escoger si ha de ser rico en cosas o en libertad de usarlas. Cualquier pequeño acto de compartir, especialmente cuando “no tenemos con qué hacerlo”, ¡nos proporciona la libertad!

 

Mr.B