Estrategias de desarrollo social

 

Redefine tu lenguaje

Todos tenemos la obligación

de decir cosas sensatas y razonables

Goethe

Los maestros, amigos, familiares al igual que los padres, tienen un largo dedo índice que apunta vigorosamente hacia ti y te dice que deberías ser diferente. Siempre que te encuentres con la palabra debería, la culpa aparecerá inmediatamente. Donde quiera que encuentres culpa, encontrarás una cantidad equivalente de resentimiento de aquellos que están involucrados con su creación.

Cuando respondemos al debería encontramos dónde estamos atorados en nuestras creencias y cuáles son las limitaciones que creemos tener. Debería, es una de las palabras más nocivas del lenguaje. Cada ocasión en que utilizamos debería, estamos, en efecto diciendo: Equivocado. O estamos equivocados, o estuvimos equivocados o vamos a equivocarnos. No creo que necesitemos más equivocaciones en nuestra vida, necesitamos tener más libertad de opción. Me gustaría tomar la palabra debería y remplazarla del diccionario por la palabra podría. Podría nos da una opción y así nunca nos equivocamos.

Otra palabra que trae mucha confusión es tengo que…, se siente como una obligación que francamente afecta nuestra acción. Sugiero que la cambie de su lenguaje con la palabra quiero y prefiero hacer…

Ejemplo: Tengo que trabajar, por quiero y prefiero trabajar.

Todo lo que yo hago, lo hago porque sincera y personalmente quiero hacerlo, no porque tenga que hacerlo. Es verdad que muchas de esas cosas me desagradan, las considero equivocadas, no las apruebo e incluso las rechazo.

Sin embargo al cambiar mi lenguaje, los voy aceptando, porque al fin y al cabo forman parte de mi vida como el trabajo y el estudio.

 

Cambia tus creencias  

—No Juan, no hay tal lugar. El cielo no es un lugar ni un tiempo.

 —El cielo consiste en ser perfecto…

Se quedó callado por un momento

“Juan Salvador Gaviota”  Richard Bach

Nuestros sueños nos inspiran, nuestros temores nos motivan y nuestro sistema de creencias, o nos sabotean o nos apoyan. Nuestras creencias ejercen un poder increíble y nuestras fuerzas creadoras y destructoras, son guiadas por ellas. Es por eso que es tan importante el reestructurar nuestro sistema de creencias, para asegurarnos que validan y apoyan nuestra perfección.

Todas las creencias se relacionan con el pasado. Se derivan de esa combinación de experiencias y juicios que están almacenados en tu mente subconsciente o tu sistema de creencias. Cuando te aferras a viejas creencias, estás haciendo caso omiso de la verdad que brota de la evidencia y de las nuevas experiencias. Cada experiencia nueva que tienes, está conectada con todo tu sistema de creencias. Estas creencias cambian el tono, la forma y el significado de todas las nuevas experiencias para que se vuelvan consistentes con las antiguas. Es así como nuestra habilidad para percibir lo que es, está limitada por nuestro sistema de creencias previamente establecido, por lo que, en nuestra búsqueda para experimentar la verdad, debemos permitir que nuestro sistema de creencias sea lo más flexible posible.

Cada día de tu vida, estás rodeado por nuevos patrones de luz y de nuevas oportunidades para descubrir a través de tus experiencias. Cuando tenazmente te resistes a todo, menos a lo que previamente percibiste como la verdad, excluyes de tu vida todas las verdades, excepto aquellas que forman la diminuta cuerda de la que te sostienes. Creas tu realidad de acuerdo con los conceptos que crees que son verdad. Cuando, por ejemplo, te crees enfermo hasta que tu mente se abre lo suficiente para ver que la enfermedad es sólo una pequeña parte de tu experiencia completa y que el estar sano, está a tu alcance y sólo basta con tomarlo.

Los pensamientos dependen de las creencias de las personas que los tiene. Si no te gusta lo que se manifiesta en tu vida, analiza lo que has pensado y las creencias que hay detrás de tus pensamientos. Cambia las creencias, renuévalas lingüísticamente, y en tu vida surgirán nuevas manifestaciones. Tu estás al mando de tu nave. Saca las manos de los bolsillos, toma el timón con firmeza y determinación y pon rumbo hacia los mares que hayas elegido, aquellos que antes surcaste en tu océano mental.

A este respecto, la Biblia también nos enseña cómo emprender un proceso de cambio:

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente (Efesios 4:22-23).

De antemano sabemos que un comportamiento renovado y un enfrentamiento a los retos actuales no es fácil de alcanzar, sino que es una actuación que demanda mayor esfuerzo, dedicación y principalmente fe…, mucha fe.

Date la oportunidad de cambiar tus creencias y la vida te recompensará.

Vive el presente

—¡Pero si es verdad! ¡Soy una gaviota perfecta y sin limitaciones! Y se estremeció de alegría

“Juan Salvador Gaviota”  Richard Bach

El primer paso para poner nuestra vida en orden, es admitir la realidad: Es como es. Aprende a no preocuparte por lo que pueda ocurrir la semana que viene o por lo que pasó la semana anterior. El pasado como el futuro son fantasía. El futuro no te ha sucedido todavía y el pasado está desvirtuado, porque inmediatamente después de que ocurre cualquier incidente, tu percepción del mismo empieza a distorsionarse por las realidades presentes y por tu siempre cambiante punto de vista. El pasado nunca es recordado exactamente como ocurrió, por el contrario, es visto a través de la distorsión retroactiva, una distorsión resultante del hecho de que la memoria está sujeta a las presiones abrumadoras de las creencias. Normalmente, no volvemos al pasado a tiempo para poder crear nuevamente la escena como originalmente sucedió; miramos hacia atrás desde nuestro punto de vista actual y lo vemos como creemos que sucedió.

El pasado ya pasó. Ya no podemos cambiarlo. Sin embargo, sí podemos cambiar nuestros pensamientos acerca del pasado. No debemos castigarnos en el momento actual porque alguien nos hirió en el pasado. Si optamos por creer que somos víctimas indefensas y que todo es inútil, entonces el Universo nos ayudará en esta convicción, y nos iremos por la coladera. Es vital que liberemos estas ideas y creencias anticuadas y negativas que no nos apoyan ni nos nutren. Incluso nuestro concepto de Dios debe ser uno que esté a favor de nosotros, no en nuestra contra. Vivir el presente es realmente para personas valientes, personas que saben pagar precio soltando su pasado y enfrentando la realidad que tienen frente a sus ojos. Hace algunos meses fui a un encuentro de escritores y alguien dijo: El recurso más valioso del poeta es el instante, y así lo creo, el instante es lo único que existe; antes y después se encuentra el pasado y el futuro, de ahí la verticalidad del tiempo que anotan algunos físicos.

 

Ríndete a lo que es

—Esteban Gaviota, tienes la libertad de ser tu mismo, tu verdadero ser, aquí y ahora, y no hay nada que te lo pueda impedir. Es la ley de la gaviota, la ley que es.

“Juan Salvador Gaviota”  Richard Bach

He aprendido que rendirme a lo que es, me asegura el triunfo de todos los esfuerzos. El universo fluye, como fluye un río en un campo perfecto, siempre cambiante en su camino al mar desde donde proviene. Imagina que te has arrojado a este río de la vida desde la orilla de un viejo muelle destartalado, al final de la cual hay una cuerda atada a un madero que flota en la corriente. Has decidido sumergirte en el río de la vida, respiras profundamente y saltas desde el muelle. Pero a medio camino, antes de que siquiera hubieras tocado el agua, te arrepentiste. Parecía demasiado drástico, demasiado aterrador, así que te afianzaste de lo que estaba más cerca de ti y resultó que era una cuerda. Estás ahora en el río de la vida, tomado de la cuerda, flotando, pero sin ir a ningún lado. La corriente te golpea. Tus manos se están cansando. Te aterra la idea de que la cuerda se pueda romper o que se te resbale y la dejes ir. Esta cuerda simbólica representa el apego que tienes hacia las cosas que crees correctas.

Tienes miedo de que si te desprendes de tus creencias, éstas desaparecerán y te quedarás sin nada que le dé validez a tu existencia. Por lo tanto te pregunto: ¿En dónde estarías si soltaras la cuerda que está atada a tu sistema de creencias? La verdad es que estarías en el río de la vida donde ya estás de todos modos. La diferencia consistiría en que ya no estarías luchando contra la corriente, te estarías dejando llevar por ella.

Ya sientes dolor en los brazos. Los costados te duelen de tanto luchar contra la corriente. Rendirse significa soltar la cuerda. Si la sueltas, sentirás alivio; ya no te dolerá nada, podrás nadar de espalda y mirar al cielo. Podrás ver pasar los árboles y a los niños jugar a las orillas del río. La misma corriente que antes te golpeaba, te acariciará y sostendrá. Serás libre de nadar a donde te plazca, a uno y otro lado del río, y cuando hayas recobrado tu fuerza, podrás también nadar río arriba siempre que así lo desees. Tu vida se habrá rendido a la corriente del río. Si alguna vez llegaras a sentir miedo, siempre habrá una cuerda flotando en el agua para que puedas asirte a ella, de cuando en cuando, que te enfrentes a la corriente para que te impresione su fuerza y se afirme en tu mente que la rendición es una forma de vida.

De acuerdo al análisis precedente; si así fuere, la historia de tu vida ha sido una de la que se han alternado entre la resistencia y la rendición. Cuando te resistes, sufres y lo que resistes es siempre la corriente natural de la verdad; lo que es. Tu formas parte del río de la vida. Poco a poco, a través de la eternidad de tu ser, te rindes y fluyes con la vida como ésta es. Al rendirte, descubres para tu deleite, que no estás siendo sacudido a lo loco y lanzado en todas direcciones, sino que estás siendo adoptado suavemente al patrón de la madre naturaleza. Rendirte permite a tu voluntad y a tu fuerza brotar de la luz, del flujo perfectamente diseñado de la vida eterna. Como resultado, tendrás ahora la fuerza de la corriente del río para apoyar tus sueños y tu fuerza será aumentada muchas veces.

¿Cómo sabrás que no te estás dejando llevar por la corriente, que te estás resistiendo? Un dispositivo envía mensajes de alerta a través de tu sistema cuando olvidas rendirte. El mensaje es el dolor. El dolor te aterrará y te impulsará a actuar. Para librarte del dolor, descubre la causa de tu resistencia y ríndete a ella.

Solamente aceptando y fluyendo con nuestras propias vidas, podremos empezar a saber realmente “quiénes somos” como seres eternos. Crear fantasías entre las realidades de la vida, nos facilita el poder esconder nuestro eterno yo. Cada uno de nosotros podrá descubrir su identidad eterna sólo si los procedimientos que utilicemos para hacerlo están libres de ilusión y fantasía.

 

Ten siempre una imaginación creativa

¡Hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia. Podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podremos ser libres!¡Podremos aprender a volar!

“Juan Salvador Gaviota”  Richard Bach

La imaginación es más importante que los conocimientos. Un ser humano puede lograr lo que desea, siempre y cuando sus deseos sean sensatos y definidos, y ponga en él toda su capacidad de anhelar, y toda la fuerza dirigida de su imaginación. La imaginación creativa es útil en los buenos tiempos, pero es esencial para los tiempos de crisis.

Hoy más que nunca el hombre debe tener la capacidad de enfrentarse a su medio con imaginación creativa, ya que estamos en una época difícil en la que se lucha con ideas para superar limitaciones de recursos o condiciones de crisis aunque muy poca gente ha nacido con una imaginación creativa extraordinaria, también es cierto que toda persona “normal” puede cultivar y desarrollar esa facultad mental en forma ilimitada. En principio, todos tenemos potencialmente esa capacidad mental, pero la mayoría la ha atrofiado por falta de aplicación, por tender al conformismo y aceptar, sin cuestionamiento, la información que recibe.

Recordemos que vivimos en una sociedad condicionada por patrones regulares de información, y que la gente los acepta por la “ley del menor esfuerzo”, porque simplemente no le gusta pensar, independientemente de otros obstáculos que también impiden el desarrollo de nuestra creatividad: Temor al fracaso, fallas en el sistema educativo, preferir la crítica, etc. También porque la creatividad es una forma de pensar que frecuentemente se considera difícil, tal vez porque es contraria a los hábitos lógicos y tradicionales con los cuales hemos convivido. La creatividad implica quebrar las rutinas y patrones establecidos, es observarlos desde otra perspectiva con una mente abierta para recibir y dar nuevas ideas.

El pensamiento creativo mantiene una lucha cerrada contra todos los prejuicios, hechos y conceptos tradicionales comúnmente aceptados. Adolfo Torres indica que la imaginación es la más divina de todas las cualidades del hombre, la que más lo acerca a Dios. Yo así lo creo. Así como nuestro cuerpo físico lo entrenamos para mantenerlo en forma, también es necesario entrenar y cultivar nuestro pensamiento creativo. Hay que estimularlo presentándole retos que demanden soluciones creativas en un ambiente apropiado. Deberá apartar su tiempo para reflexionar, meditar y visualizar sobre sus objetivos o problemas específicos. Hagamos nuestro taller mental para llegar a la esencia misma de la imaginación creativa. También aprendamos y desarrollemos verdaderamente el hábito de usar dos herramientas básicas: Lápiz y papel; nos sorprenderán lo resultados obtenidos.

 

Planea  antes de actuar  

—Pedro Pablo Gaviota ¿quieres volar?

—Sí, quiero volar.

Gaviota que ve lejos, vuela alto.

“Juan Salvador Gaviota”  Richard Bach

Todo lo que existe en el Universo físico surgió en primer lugar en la mente. El pensamiento es energía, y la energía sigue al pensamiento. Los pensamientos generan sentimientos, que generan comportamientos. Los comportamientos tienen consecuencias en el universo físico, que a su vez generarán nuevos pensamientos, lo cual completa el ciclo de pensar/sentir/actuar.

La sabiduría es el uso inteligente del conocimiento consciente e inconsciente. La experiencia, asociada a una profunda reflexión interna descubrirá los secretos del Universo, pues es ahí, en el interior de cada cual, donde están guardados.

La sabiduría se manifiesta mediante la agudeza de la percepción y la flexibilidad de la acción. Si lo que estás haciendo no funciona, detente, piensa, analiza y decídete por una nueva acción. Continuar actuando de la misma manera y esperar resultados distintos es una manifestación de desequilibrio mental. Actuar a veces puede significar no hacer nada. No hacer nada es, en muchas ocasiones, hacer lo que es necesario hacer.

Numerosos casos han demostrado que las personas más efectivas son las que se han habituado a pensar (planear) antes de actuar; que han definido claramente sus propósitos y hacia ellos canalizan en forma dirigida sus esfuerzos y, sobre todo, saben responder a las oportunidades inesperadas, capitalizándolas para su beneficio. Dicho en otras palabras, son personas que han aplicado sus propósitos de la Planeación Estratégica a su vida personal. Y tiene que ser así, porque el mundo actual de cambio acelerado, con eventos sorpresa y altamente turbulento, exige personas efectivas, orientadas a resultados.

 

Persevera siempre

Las puertas sólo se abren para quien gira el picaporte.

José Narosky

La perseverancia es también una expresión de fe para llegar a donde se quiere; es una actitud positiva que se traduce en acción dinámica para avanzar con un propósito. Sin este ingrediente, la perseverancia desaparecerá para dar paso a un comportamiento que, aunque dinámico en apariencia no tiene propósito alguno definido.

El secreto para cultivar la perseverancia está en saber qué es lo que se quiere y cómo se espera lograrlo. Recuerde que para alcanzar el éxito, lo único que se necesita es persistencia y jamás, pero jamás, pensar en la derrota.

 

Mr,B