De nada nos sirve tener muchos conocimientos si no somos capaces de desarrollar y manejar nuestras emociones lo mejor posible. Cuando en una empresa se realiza un proceso de selección para encontrar nuevos empleados, ya no se determina que lo más importante es cuántos títulos posea la persona, sino que su perfil psicológico le permita llevarse bien con sus compañeros en el sitio de trabajo y si su capacidad de comunicación, le permite tener un óptimo contacto con la organización.

 

Entramos a desarrollar, por lo tanto, un tema de suma importancia dentro de las empresas y la vida en general como lo es la Inteligencia Emocional (IE), concepto por el cual un individuo podrá manejar sus emociones de una forma correcta y será capaz de adaptarse muy fácilmente ante situaciones de cambio que puedan presentarse no sólo en la organización, sino en cualquier aspecto de la vida cotidiana.

 

No se debe confundir, sin embargo, la IE con la inteligencia. Existen personas con niveles de conocimientos y aptitudes muy altos pero no poseen el don de saberse comunicar con los demás individuos, y no presentan características de liderazgo o capacidad de generar un ambiente armónico, especialmente con sus compañeros de trabajo.

IE

 

Existen personas con niveles de conocimientos y aptitudes muy altos pero no poseen el don de saberse comunicar con los demás individuos, y no presentan características de liderazgo o capacidad de generar un ambiente armónico, especialmente con sus compañeros de trabajo

Es necesario explotar al máximo aquellas capacidades que nos permitan tener unas mejores relaciones con las personas que se encuentran a nuestro alrededor así como con nosotros mismos. Desarrollando dichas habilidades, también estaremos en condición de ser verdaderos líderes, ya que el trato que le daremos a nuestros posibles subordinados, será de total cordialidad, exigiendo mucho pero no irrespetando.

 

Pero… cómo podemos despertar y aumentar nuestro nivel de IE?. Lo primero es mantener un buen trato hacia las demás personas y hacia nosotros mismos, mirar siempre las situaciones en las que nos encontremos con total positivismo, expresar y defender nuestras ideas estando siempre abiertos a las críticas (constructivas, claro está), tener un nivel de tolerancia ante posibles escenarios de cambio y sobre todo, afrontar nuestras dificultades con total energía y buscar o crear las mejores soluciones.

El actuar de manera inteligente y manejar muy bien las emociones, son factores muy valorados por aquellas empresas que buscan los mejores individuos

Por tal razón, no es suficiente tener un nivel elevado de inteligencia, entendida como la capacidad de resolver problemas y elaborar soluciones útiles, si no se posee la capacidad de entender lo que piensan los otros y hacerse entender. Es así como existen hoy en día, eminentísimos profesionales que no son capaces de liderar un grupo y personas con un intelecto no muy alto, pero triunfadoras en sus negocios y en su vida personal.

 

Cuando una organización evalúa un posible aspirante a ocupar un cargo dentro de la compañía, lo que hace es medir no sólo su inteligencia, sino ésta ligada a su entorno emocional, probando sus capacidades de autoridad y liderazgo, su tolerancia ante situaciones cambiantes o adversas, su responsabilidad y su posible manejo de eventuales problemas.

 

Existen muchos aspectos por los cuales unas personas pueden desarrollar mejor su IE que otras. Se encuentra, por ejemplo, el medio ambiente en el que se haya desenvuelto determinado individuo, las experiencias que éste haya tenido ya sean positivas o negativas y, muy importante, la educación recibida no sólo por parte de maestros sino de su familia o amigos.

 

Debemos, como lo dijimos antes, buscar dentro de nosotros mismos aquellos aspectos que despierten nuestra IE y cultivarlos para que vayan creciendo y haciendo parte de nuestra vida, lo que ocasionará que nuestras relaciones laborales, familiares y sociales mejoren y sean un rasgo característico y muy importante de nuestra personalidad.

 

Además, esto nos servirá mucho cuando vayamos a acceder a la vida laboral, ya que sumado a nuestros conocimientos, estará la IE que muy seguramente será valorada en las empresas donde busquemos una oportunidad de desarrollar y mejorar nuestros conocimientos, así como nuestra relación y comunicación con todas las personas que vayamos a tratar. 

 

 

MR. B