Situación

 

Se acaba de producir una epidemia de virus enviado por el Messenger, disfrazado de un archivo gráfico, comúnmente intercambiado entre los usuarios, abusando de la confianza que uno le da a los archivos de origen conocido.

 

 

Recomendación

 

La mejor defensa, al igual que para los archivos del correo electrónico, es desconfiar de todo archivo que reciba, así provenga de fuente conocida. En ocasiones, la suplantación de la fuente se utiliza para disfrazar un virus, que pareciera provenir de alguien conocido en forma de imagen, y nuestro mecanismo de defensa, al ver que la fuente es conocido, se desactiva.

 

Por otra parte no está de más tener actualizado su sistema de protección antivirus, aunque no todos cubren archivos enviados por otros medios, y otros no son configurados por el usuario para que revise todo archivo que entre y sale del computador.

 

Revise que su antivirus esté configurado para revisar archivos, podría estar desactualizado, y siempre hay esa ventana entre la fecha de "aparición" del virus, y la fecha en que aparece la cura, además del tiempo que nos demoramos en actualizar nuestro programa antivirus.

 

MR. B