Todo ser humano debe ser consciente del  papel que debe jugar en la vida, que, incluye la responsabilidad con una sociedad, la cual, día a día espera el mejor de los consejos y múltiples alternativas que le permita orientarse para enfrentar de manera efectiva, todo lo que de forma intempestiva se le presenta.

 

El hombre es un ser que ante cualquier circunstancia requiere de independencia, pero a su vez del apoyo  necesario para cumplir con sus propósitos. Sin la independencia, su identidad no tiene un significado que lo enaltezca, lo diferencie y lo haga un ser con vida, dinámica y proyectos propios, pero sin apoyo y acompañamiento, el reconocimiento por sus logros tampoco le da el sentido de lo que busca.

 

El mínimo derecho de cualquier ser vivo es de ser respetado en sus creencias, temores, debilidades, fortalezas e ideales. Aquel que pretenda no dar el reconocimiento a todo lo que el ser tiene, debe ser desterrado de la proximidad social. El mundo irracional y agreste, respeta los dominios, las razas, sus hábitos y todo aquello que la bestia sin importar el motivo, defiende hasta con la muerte.

 

Solamente con el respeto a su semejante, el universo y todo sus componentes podrán reiniciar el regreso por la senda de aquel feliz pasado en donde las pequeñeces engrandecían al hombre y las grandezas empobrecían el espíritu. Aquel momento de la historia en que la vida se vivía intensamente con dolor o con alegría, pero con el propósito de subsistir en paz.

 

Las diferencias han existido dentro de un mundo ignorante e ingenuo. Hoy éstas se han fortalecido dentro de un universo culto y atrevido. La convivencia pacífica y constructiva se inicia con el respeto a los demás, con la tolerancia ante el equivocado y con el perdón ante el arrepentido.

 

Mi recorrido profesional cercano a grandes empresas con tecnología novedosa me ha permitido visualizar la problemática de los individuos que atraviesan situaciones difíciles en razón de los cambios radicales en su vida profesional y productiva.

 

 

MR. B