Meditación & Crecimiento Personal

Como cuesta fingir estar bien, como cuesta pensar que nada pasa, como cuesta hacerse el ciego ante tanta maldad y sufrimiento, este sentimiento ahoga y asfixia mi pensar. Un dolor profundo arrodilla en perdón a cualquiera, pero no perdona nada, que sin sabor, no hay compasión, el amor se fue con los deseos de saciar más la vida, ¡Que agonía!…

Como cuesta estar vivo sin respirar en espíritu para sobrevivir, como cuesta vestir este disfraz de humano pasivo y frágil cuando lucho en este infierno nocivo que no aplaca el dolor agonizante que siento por dentro…

Poco a poco sufriendo y en llantos me di cuenta que fui mejorando, quizás no en lo físico pero sí en alma y espíritu, aunque este cayendo vuelve a mí el aliento de seguir viviendo. Siento la energía vibrante que transforma mi ser pero no veo el espíritu trascender…

Como cuesta aceptar lo inexplicable cuando te sientes perdido y atascado en la penumbra de un abismo sin vida, como cuesta aceptar lo inevitable, mi corazón palpita, me levanta el ánimo como viento fresco a papalote que surca el cielo azul mientras se transforma mi materia en la energía de un espíritu de luz…

Como cuesta arrepentirse del errar vivido,  si errar es humano por qué he sufrido tanto, como aguantar este dolor que se apodera de mi cuerpo, mi mente está muriendo, nadie sabe ni siente mi sufrimiento,  merma el aliento que se pone espeso como neblina de montana, cuesta respirar, mi pensar se desvanece, mi mente se obscurece, no veo nada, entro en pánico, siento una puñalada que me arrebata la vida, duele mi corazón al sentirse acorralado como animal salvaje entre enredaderas de casería que desangra lentamente y gota a gota mi vida…

Como cuesta mantener la postura positiva ante una vida llena de cambios que de una u otra forma ayudaron a crecer y desarrollar mi ser,  como cuesta vivir sabiendo que nací muriendo, como sonreírle a la vida cuando descubrí la cuenta regresiva escondida en el reloj del tiempo y crecimiento; entonces,  no queda más que reírle a la vida para seguir viviendo, disfrutar cada momento es la clave para no sufrir sin esperanza el saber que al final espera la muerte; un sin aliento me pone los pelos de punta, sé que Dios me ama, miro una apacigüe luz al final del túnel, respiro profundo una vez más, tomo valor y siento su existencia, tengo fe, creo en Él y sigo viviendo…

Su amigo de siempre,

John F. Bisner Ureña

Bisner & Zúñiga Asesorías & Servicios

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A la vida hay que sonreír le, hay que disfrutarla, hay que esforzarse por ser feliz siempre, no lo olvides nunca… Cree en ti, nunca te limites ni te condiciones ante nada o nadie…

 

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